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martes, 8 de enero de 2013

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Uno nunca termina de conocer del todo a las personas, ni aún a las más cercanas, padre, madre, hermanos, hermanas, marido, mujer. Siempre hay una zona de cada uno que permanece a oscuras, alejada por completo de los demás. Una zona de pensamientos, de sentimientos, de actividades, de cualquier cosa. Pero siempre hay un lugar de nosotros en el que no dejamos que entre nadie más. Yo creo que eso es lo que hace a las relaciones con los demás tan interesantes, esa certeza que, aun que nos lo propongamos, nunca lo vamos a conocer del todo.
Los ojos del perro siberiano. Antonio Santa Ana.

4 comentarios:

  1. Concuerdo del todo. Me encantó la cita *.*
    -Pao

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  2. ¿Haz leído el libro? Me gusta mucho tu blog, si puedes pasate al mío: relatosquesalendelalma.blogspot.com --:3

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